Mientras iba a la iglesia el domingo próximo pasado se me acercó un señor con aires de sabio y me preguntó:
-Amigo, ¿cree usted que en ese libro está la verdad?
Lo dijo señalando mi Biblia. Yo le puse poca atención, pero le contesté:
-Eso no se discute, es una cuestión de fé.
Pero quiero, ahora, decirle algo más a él y a quienes piensen como este señor: si en la Biblia no estuviere la verdad, en ella puede cualquiera encontrar el bien.
Amén.
viernes, 29 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)