Y amarás a Jehová tu Dios de
Todo tu corazón, y de toda tu
alma, y con todas tus fuerzas.
Deut. 6: 5
Generalmente, cuando hablamos del gran amor de nuestra vida, nos referimos a alguien que ha sido nuestra pareja, haya sido novi@ o espos@.
Estoy de acuerdo en lo importantísimo del amor entre las parejas, pero he descubierto recientemente que hay uno y gran amor que deberá perdurar para siempre si queremos ser felices, plenamente felices, sin sobresaltos, sin celos… Así, pienso ahora que el gran amor de tu vida es realmente el amor que sientes por los demás, por tu prójimo, que va siempre a desembocar en Dios nuestro Creador.
Que sea ese tu gran amor te podrá traer dicha larga y profunda aún en medio de las dificultades, porque es el único amor que te dispone a entregarte sin esperar nada a cambio. De ese modo, no quedarás nunca defraudado.
domingo, 30 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)