“Y yo os digo: Pedid, y se os dará;
buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”
Lucas 11:9
La oración es una conversación con Dios. Jehová escucha. Luego, responde.
A la oración se llega con agradecimiento por lo ya recibido (porque ya antes siempre se ha recibido algo de dios) y con solicitudes por las necesidades. En ella se celebra al Dios que nos escucha, su obra, su magnificencia.
Le pedimos a Dios en la oración, y recibimos segúb su justicia. La justicia de Dios es perfecta.
Si recibiremos al pedirle a dios orando, lo primero que nos da es luz. Muchas veces estamos desorientados, confundidos; entonces, Dios nos llena primero de su claridad y comenzamos a sentirnos en paz y confiados. La carne tiende a llevarnos a ansiedad, y Jehová nos libra de ella. A continuación, Dios nos regala generosamente.
No hay nada como la existencia de Dios. Jehová es nuestro pastor, el buen pastor que todos necesitamos, que nos escucha siempre.
martes, 14 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)