jueves, 28 de junio de 2012

La fe en Dios



La fe en Dios es el gran poder de Dios a tu disposición; en tus propias manos, digamos.

Nadie debe perderla, si es que la tiene. El perder la fe en Dios es un acto estúpido, pues Dios lo puede todo. Jehová te presta ese poder y, en justicia, puedes lograr hasta revivir. Y es una estupidez perderla aunque las cosas no vayan como deseas, pues ahora o después, obra maravillas, y el que la pierde, no la pierde sino con su intervención directa, pues Jehová no se la arrebata a nadie.

¿Recuerdan aquella mujer que una vez toco su manto con toda fe y fue sanada de inmediato? Jesús no intervino a propósito, sino que la fe de la mujer obró como obra el poder de Dios en tus manos, por obra de El, pero bajo tu seguridad y tu esperanza.
Toma el poder de Dios y obra. Con él, puedes mover montañas. ¡Hazlo!